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Libro en Fragmentos

"No somos lo que vivimos, sino lo que recordamos"
(G.G.M)

¿Quién escribe un libro?

La pregunta parece inocente y hasta obvia. Un libro lo escribe un escritor, sin embargo habría que matizar la respuesta. Hay libros escritos por un equipo de trabajo para producir los llamados "Bet Selleres", esto es común principalmente en la industria editorial con fines meramente lucrativos, dejando de lado prendas de talento y creatividad.

Amén del o los autores, los libros son reflejos, en ocasiones pálidos, en otros relucientes, del colectivo social. Son también el resumen de otras historias, de otros hombres, de otras épocas.
 A tales premisas se atiene el libro "Crónicas de Tierra Llana", libro que bajo el patrocinio municipal, se presentó el pasado 25 de octubre en la Casa de la Cultura.

Es un libro misceláneo donde lo mismo cabe el relato histórico, la biografía, la autobiografía, el ensayo, el cuento, la poesía. En él colaboran historiadores, poetas, periodistas.
Si bien la autoría se atribuye al que esto escribe, en mínima y estricta justicia, aquí les presento fragmentos de quienes con su pluma enriquecen el texto, y a quienes agradezco cumplidamente
La crónica y el espíritu ensayante

En cuanto a la crónica, quién dice que tiene que ser lineal, una fría bitácora de acontecimientos, una relación de datos, personajes, números y fechas que sumados hacen la historia. Y si bien la historia exalta el devenir de la humanidad, deja muchos cabos sueltos su mirada omnisciente, porque al final de cuentas , su misión es panorámica y rigurosamente científica.

Pero, a pesar de eso, no es remoto que algún día estas crónicas sirvan de fuente para que la historia entienda o explique algún hecho . . .
Salvador Pérez Melesio


Los días difíciles, hombres olvidados
Los hombres somos injustos hasta con nosotros mismos, con nuestra gente, esperamos que alguien tome nuestras debilidades y cargue con los males. Somos fáciles de olvidar lo que la historia recoge...


Xermán Vázquez

Los Mancera, la fundación
Aquella noche el viejo mayordomo de Michinelas no podía dormir. Oía los truenos incesantes de la noche de agosto y pensaba que esta vez los bordos no resistirían la crecida del río. Pensaba en que, además de sacar los caballos y las vacas de la hacienda, debía también llevar a un lugar seguro a su familia. Ojalá no llueva tanto esta noche y mañana, la faena será más fácil se dijo. . .







Eugenio Mancera

  La ciudad de Celaya y su Tradicional cartonería
El Estado de Guanajuato no es sólo uno de los más importantes productores de cartonería, sus piezas son distribuidas en casi todo el país, lo que lo posiciona como el principal productor nivel nacional. Incluso la ciudad de Celaya, es considerada por el Instituto Nacional de Bellas Artes, como cuna de la cartonería, de la cual han surgido familias de artesanos que trabajaron durante décadas en la elaboración de “judas” y “monas”, quienes obtuvieron el reconocimiento de los afamados pintores Frida Kahlo y Diego Rivera. Incluso, aún en la primera mitad de la década de los años sesenta, el antropólogo Daniel Rubín de la Borbolla, señalaba la ciudad de Celaya como: “el centro comercial del juguete […] a donde llegan a vender su producto los jugueteros de muchas poblaciones. Además del consumo local, durante el año se hacen fuertes ventas para la fiesta de corpus, para la Navidad, pero muy especialmente para el día de reyes”.

Estefanía Juárez Herrera
José Vasconcelos en Celaya
A catorce años de las batallas de Celaya, el panorama político en México había sufrido cambios drásticos, pues ante el asesinato del general Obregón a manos del fanático  católico José León Toral en 1928 y por mandato constitucional, el Congreso de la Unión, en base a los artículos 84 y 85, convocó elecciones extraordinarias para elegir a otro mandatario político para continuar y concluir el periodo por el que había sido reelecto Álvaro Obregón.





Los esclavos de Celaya y sus propietarios
Ulises Aguayo
En tiempos de la Nueva España la esclavitud existió y la muy Noble y Leal Ciudad de Celaya de la Purísima Concepción requirió la mano de obra de esclavos para trabajar en las labores domésticas, agrícolas, ganaderas, de arriería y comercio.  Es notable cómo los registros parroquiales de matrimonios y bautizos nos muestran a lo largo del periodo colonial una población esclava que fue disminuyendo, y por otro lado una población afromestiza especificada como libre, en aumento. En primer lugar apreciamos una disminución importante en los registros de personas “negras” a lo largo de los registros del siglo XVII, desapareciendo casi por completo aún antes de fin de siglo.
(Mónica Gálvez)



Teatro evangelizador en Celaya
Las representaciones teatrales en México comenzaron pocos años después de haber llegado los conquistadores, y eran en lo general asunto de ellas, pasajes de la Escritura o guerra de moros y cristianos. En todas las fiestas políticas o religiosas había una representación de comedias o autos sacramentales (Pieza de teatro religioso con estructura alegórica donde se representaban episodios bíblicos, misterios de la religión o conflictos de carácter moral o teológico), algunas veces constituidas por indios y en su lengua; llevadas a cabo en las plazas de las ciudades o principalmente en las iglesias.
                                                     
Guillermo González Mancera
Concepción Irigoyen, viuda de San Román o el arte de hacer el bien
Para fortuna de la humanidad hay seres que irradian luz y con ella palian las miserias de los más abandonados. Seres de excepción destinados al bien hacer (benefactor), que dedican esfuerzos físicos, espirituales y materiales en favor de los parias y desvalidos que antaño y hogaño son miserables que nos recuerdan que,   hoy sí y mañana también, algo está podrido en la sociedad.

Celso Rico Rivera


Rodolfo Gutiérrez y Michael Javier
Las damas y caballeros de la mesa cuadrada (los orígenes del círculo literario Alfonso Sierra Madrigal)

Tengo antes mis ojos una lista de nombres, mujeres y hombres. Los primeros cinco participaron de una u otra forma en la fundación del Circulo Literario “Alfonso Sierra Madrigal”. El profesor y religioso José García Miranda, quien como todos saben, fue el impulsor del proyecto seguido por el autor de estas líneas. Cabe mencionar que desde su fundación el Círculo Literario fue un grupo donde se encontraron, si no todos, muchos de los ciudadanos de la Región Literaria de los años sesenta y donde el entusiasmo por la literatura se olía como se huele el olor de una cocina.

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